11. septiembre 2018

60 horas en una balsa

Our home for 60 hours

Ya había dos días en la balsa que nos llevó más allá de una pared verde que ocasionalmente fue interrumpida por simples cabañas o una fazenda. En medio de la noche, el domingo, mientras dormíamos, nuestro convoy se atrace en la orilla de una fazenda en la nada. Allí, los pontones con el ganado cebú y aquel sobre el que se balancearon nuestras hamacas durante tres días se suspendieron. Nos quedamos sorprendidos cuando miramos hacia la ventana del techo a las 5 de la mañana. Nuestro pontón estaba solo en la orilla, desde los otros dos pontones y el barco empujador no tenía nada que ver. Pero estábamos de buen ánimo de que volveremos a recogernos. Así es como era.

A las 6 navegamos de nuevo el rio Cuiabà arriba. Nos dijeron que necesitamos ocho hasta Porto Jofre. ¡Esto con una velocidad de 7.5 km/h! Sin hamacas, bajo un techo a la sombra, el placer era solo la mitad. Afortunadamente, encontramos algo de sombra en el lado de Mahangu. Mas tarde nos sentamos a la sombra frente a la cabina de control del empujador. Nos servido una última, simple pero sabrosa comida con una bebida helada.

El domingo, 9.9.2018, después de 60 horas y más de 400 kilómetros, nuestra convoy llegó a Porto Jofre a primera hora de la tarde. La MS Laura Vicuña atracó en la orilla. Dos tablas gruesas fueron puestas en posición. Luego me condujiste hacia atrás (!) en tierra firme. Con cuidado, manejé lentamente sobre las tablas. Cuando nos quedamos en tierra firme, dimos propina a la tripulación y agradecimos el «crucero inolvidable. ¡Uno que nunca olvidaremos!

Sobre el cebú: Nos gustan las vacas suizas mejor que estas vacas blancas con orejas y cúspide flexibles. Pero los cebus crecieron hasta nuestros corazones cuando los vimos sobrevivir al sol y la falta de comida sin quejarse. El agua extraída del río fue todo lo que obtuvieron durante estos tres días. Las vacas suizas no se habrían estado cómodas y nos impidieron dormir.

Echa un vistazo al Video de nuestro tour de balsa.