24. enero 2019

UN GRAN SALTO

Welcome to Panama

El domingo, 20.1.2019, nos levantamos a las 3 en punto. Una hora después, un taxista nos recogió y nos llevó al aeropuerto de Paramaribo, que se encuentra a cincuenta kilómetros de la ciudad. Nuestro vuelo no fue hasta las 8 de la mañana; pero por alguna razón desconocida tienes que estar en el aeropuerto tres horas de anticipación.

Cuando llegamos a las cinco, llegaron los primeros empleados. La mayoría de la gente vio la resaca desde la distancia. A las ocho en punto, el avión de Suriname Airlines subió al cielo azul y se dirigió a Port of Spain, Trinidad. Allí aterrizamos después de dos horas. La mitad de los pasajeros bajaron mientras que nosotros permanecimos dentro. Una hora después, sigue nuestro viaje, llevándonos a Curazao, donde trasbordamos. ¡Qué diferencia con el aeropuerto de Paramaribo! Todo se veía limpio y bien cuidado, incluyendo a la gente.

Dos horas más tarde abordamos un Boeing 727 de Copa Airways, que nos llevó a Panamá. Debajo de nosotros pudimos ver el azul profundo del Caribe y pequeñas islas antes de volar por la costa de Venezuela. ¡Desde arriba no se podía apreciar nada de la pobreza del suelo! Dos horas después, el avión descendió; y nos acercamos a la ciudad de Panamá. Antes de la entrada al Canal de Panamá, innumerables barcos estaban anclados y esperando el paso.

Tuvimos cuatro horas de estancia suficientes para comprarnos sombreros panameños y un Ron Abuela, el cual curiosamente se almacenó durante 12 años en el barril. (Sabe delicioso como nos dimos cuenta esa noche.) Cuando aterrizamos en Cancún dos horas después, ya era de noche. En el mostrador de Avis, nos entregaron las llaves de un nuevo Nissan, con el que nos dirigimos a Playa del Carmen. Cuando llegamos allí, nos pusimos de pie durante 22 horas y, en consecuencia, quedamos muertos de cansancio. Volamos sobre cinco países ese día e hicimos un gran salto hacia el norte.

Se completa así el viaje en América del Sur. Al menos así podemos continuar. ¡Pero eso no es seguro, porque nuestro vehículo todavía está en el puerto de Paramaribo! Pero esa es otra historia …