1. enero 2019

AÑO NUEVO EN PARAMARIBO

Sulfur, Smoke, Fire and infernal Noise

Llegamos a Paramaribo, la capital de Surinam, el 27.12.2018 sobre el poderoso puente que cruza el río Surinam. En la madrugada, cruzamos el río Maroni con un ferry y dejamos atrás la Guayana Francesa. Por otro lado, ya no era francés, sino que se hablaba holandés. (Suriname fue una colonia holandesa hasta 1975.)

René, un amigo de los viejos tiempos y de Zurich, también aterrizó en Paramaribo (también conocido como Para) hace unos días. Junto con él y su compañera, queríamos celebrar la Nochevieja y explorar la ciudad. Dimos un largo paseo por el barrio antiguo. Aquí hay casas bonitas y la famosa catedral. Todo exuda calidez holandesa. El Palacio del Presidente, donde pasamos por delante y parecía completamente sin vigilancia. (¡Desiré Bouterse, el presidente, parece estar seguro de que nadie quiere matarlo. ¡Increíble, sabiendo que fue acusado de narcotráfico en Holanda y que mataron a algunos de sus compatriotas!)

A las 18 horas era como si estallara la guerra. Los disparos violentos casi nos rompen el tímpano. Los fuegos artificiales se alzaron en el cielo y convirtieron la noche en día. Hubo un ruido infernal porque las galletas del fuego. Pero fuimos advertidos y habíamos montado protección para los oídos. El ruido llegó a su punto máximo a medianoche. ¡El aire estaba lleno de azufre y otros olores ardientes! Los autos que pasaban por delante tenían luces de emergencia y de niebla encendidas.

¡Comenzamos el Año Nuevo con una copa de vino espumoso! Una prueba de audición esta mañana mostró que nuestro tímpano ha sobrevivido al ataque de ruido sin sufrir daños.